Ella se recuesta en su cama, buscando la manera de borrar de su mente aquello que la inquieta desde hace un tiempo.
Para ello, decide dejar fluir el pensamiento, y no...resulta completamente en vano, aquella idea se torna recurrente, una y otra vez aparece a su antojo, sin pedir permiso y vuelve a quedarse, busca ser en todo momento el centro de atención, pese a todo intento de alejarla de una buena vez.
La solución para sacarla está ahí, junto a ella...pero no, el miedo puede más y con ella quedará, hasta que llegue el día, ella sabe que en algún momento llegará.
